La Posada
 

 

 

 


CUEVA DEL SOPLAO

Una visita  espectacular

El Gobierno de Cantabria ha invertido hasta ahora diez millones de euros para acondicionar esta cueva a las visitas turísticas, con el objetivo de que se convierta en uno de los grandes atractivos de la Comunidad Autónoma, junto con Altamira, la bahía de Santander, el Parque de Cabárceno o los Picos de Europa.

El recorrido de la visita es de kilómetro y medio y arranca a bordo de un tren minero, que introduce al visitante bajo la montaña a través de una galería de mina. Esta desemboca a las puertas de ‘La Gorda’, la primera de las dos grandes salas que el público va a poder visitar.

A los pocos metros de bajarse del tren, el visitante se topa con una enorme bóveda recubierta de estalactitas, estalagmitas y columnas, algunas gruesas como troncos y otras finas como agujas de tejer, y ve por primera vez las 'excéntricas'.

Ahora, 600 puntos de luz resaltan las bellezas de la cueva y casi un kilómetro de caminos y pasarelas de hierro facilitan el tránsito por la gruta, pero ésta se muestra el visitante como lo que es: una cueva donde la temperatura no pasa de once grados y el agua que la mantiene viva sigue filtrándose por todos los lados.

El Gobierno cántabro prevé que El Soplao sea visitada por unas 150.000 personas al año y sigue trabajando en ampliar sus recorridos. Así, a finales de año, ofrecerá rutas de espeleoaventura en su interior, que permitirán conocer otras galerías, como ‘El Campamento’, ‘El Organo’, ‘El Bosque’ o ‘La Sirena’.

Para 2007, la cueva tendrá cinco kilómetros visitables a distintos niveles de profundidad.

 

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